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Avatar de vagabunda

Leí el niusleter a la mañana y devine en varios hilos de pensamientos, ahora que los pensamientos viajaron un rato, es dificil volver a lo concreto.

Pensaba en el turismo y su trofeo de regreso, ese objeto que recuerda que estuviste en algún lugar y a veces se trae el recuerdo para personas que ni siquiera estuvieron ahí, el regalo de viaje. Tengo recuerdos de heladeras llenas de estos objetos y livings donde funcionan como decorado. También las obras de arte viajan a exposiciones en museos u otras instituciones, y su curriculum también se va cargando de viajes, más trayectoria y reconocimiento, más se valida para el circuito del arte contemporáneo. En una viaja la persona y trae objetos, algunas fotos e historias dignas de escuchar sobre como es la cosa en otros lugares, cuanto más excentrico mejor, en otra viaja el objeto artístico y se vuelve más o menos impregnado de reconocimiento, se posiciona.

Normalidad, artificio. ¿ficción? verosímiles, y cuando hay muchos elementos contrarios nos vamos acomodando en otras.

Avatar de Roger Colom

No creo que "artificio" sea sinónimo de ficción. Toda escritura es artificio, todo lenguaje, y sin embargo puede señalar verdades y realidades. Sólo sería ficción si le exigimos la completitud que, por ejemplo, una novela puede aportar dando toda la información en un paquete compacto.

Ahora bien, la conexión que haces entre la obra que circula (y hace currículum) y el turismo me parece válida porque apunta a la superficialidad burocrática del mundillo del arte--puesto al nivel del turista cargado de souvenirs, o de recuerdos, que es una palabra mucho mejor. Recuerdos artificiales. A lo mejor me equivoco y estoy pensando en la superficialidad de la experiencia del espectador que está mirando una obra que ha sido extripada de su contexto. Sospecho que la igualación de contextos culturales, gracias en gran medida a la universalización de la cultura de internet, genera esa superficialidad. ¿No fue el auge de las lenguas particulares en la literatura una especie de rebelión recontextualizadora contra el uso general del latín como lengua de cultura?

Avatar de Bujman

Esta semana me desperté con una epifanía y me compré Materialismo ensoñado, de Rozitchner (disponible online en Lobo Suelto), buscando un respuesta a una pregunta que hace varias niüsleters le vengo dando vueltas y creo que hoy me habilitaste a enunciarla, al menos la primera parte de la pregunta. Lo que llamás dislocación a mí me gusta decirle "extrañamiento", por ejemplo, ver algo y no ver su significado: ver una taza y no ver una taza, ver un servilletero y no ver un servilletero y así. Creo que es como quitarle el significado a la materia para encontrar, en palabras de Rozitchner, el afecto en la Cosa. También vengo leyendo textos sobre arte y pensaba, ¿será posible hacer esto con las palabras? ¿o están sometidas inevitablemente a sus signos y significados? ¿la literatura es materialista? O mejor, ¿puede haber literatura sobre arte que sea materialista?

Recién escribí la pregunta y ya me estoy bajando del barco. Pero igual zarpemos, a ver si llegamos a algún lado.

Avatar de Roger Colom

Pensé en decir "extrañamiento", pero me pareció que había que "extrañarlo", dislocarlo, sacarlo de alguna manera de su lugar, o su función. Precisamente el gran proyecto de Gertrude Stein fue encontrar el "afecto en la cosa", la cosa siendo las palabras. Poetas posteriores que la leyeron con cuidado incorporaron sus ideas y algunas de sus técnicas, aunque a sabiendas de que la palabra y su significado son inseparables en la mente del lector, siempre más conservador en este sentido, probablemente porque el poema requiere que uno aprenda a leerlo con las herramientas que ya tiene--la vista, el oído, las palabras que conoce: todas acostumbradas a la costumbre. Pero sí, Stein lo hizo con las palabras, quizá también Mallarmé, y algunos poetas de la revista L=A=N=G=U=A=G=E. Después, no sé. Creo que todos, y más la poesía, nos hemos vuelto más consevadores. En cuanto a literatura materialista, sí, hay. Mira lo que hace Felipe Sáez Riquelme con el sonido, por ejemplo. Pero no sabría decir nada en cuanto a literatura sobre arte.